viernes, 26 de febrero de 2010



Yo nací­ para ti y tú también para mí­,
y ahora sé que morir es tratar de vivir.
Nada se compara con lo nuestro mi vida, le agradezco al tiempo que me ha demostrado que las cosas buenas llegan
en cualquier momento.
Yo no imaginaba que conocerí­a algún dí­a este sentimiento, un amor puro y natural digno de admirar.
Quién lo dirí­a, que algún dí­a yo me enamorarí­a y que sin tu amor no vivirí­a.
Como sabia que esto pasarí­a, que ibas a ser mí­a y que yo querrí­a

amarte por
SIEMPRE. 

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